Confieso que quise un poco, sólo un poco
de tu genialidad con mayúscula y negritas
esa llena de academia y cronómetros
con sólo un poquito me conformaba
con ese poquito que a ti te sobraba
Por momentos creí
que estaba bien tu sabiduría estática
pero un día llegaste
erudito y cobarde
racista y falso
a querer pintorretear de colores brillantes
las alas oscuras de la libre tara bruja
y sentí lástima de tu encierro
Creí que eras feliz
así lo dice el cartel que te cuelga del pecho
junto con tus diplomas amarillentos
también te cuelgan de allí
las luces de tu navidad de nieve falsa
Creí que eras genial, pero no:
tus preguntas siempre tienen respuestas
Afortunadamente creí más
en mis alas invisibles y reinventables
en mis semillas, prósperas o no, pero semillas.
Y te dejé atrás.
Eso creo.
05/10/2007
