De “La hija del caníbal”, de Rosa Montero
“Le deseaba con todo su cuerpo, que es lo mismo que decir que le amaba con todo su espíritu, porque el sexo es una experiencia mental y espiritual, un barunto de fusión con el amante, una comunión de las almas realizada por vía genital. Y si carece de esta dimensión trascendental entonces es mal sexo, es sexo rutinario y gimnástico y mortecino, y siempre masturbatorio aunque se juegue a dos”
Posted on Monday May 4th
