Había lluvia en tus ojos esa tarde
era un tormenta nueva
tus vientos me contagiaron
revolcaron mis límites
fuiste un mar bravo y hermoso
y yo corrí como un caballo salvaje en tus arenas
Había lluvia en tu sonrisa de estos días
fue nuestro el olor de la tierra llovida
fue preciso compartir los remolinos
y quedé desnuda en una ola de tus manos
desnuda para ti, para tus vientos
dispuesta a sortear tus tempestades
tengo la pasión precisa para maniobrarte
Soñé lluvia y mar para nosotros esta tarde
apresúrate, bonito, acerca tu alegría
ven a bañarte conmigo bajo las nubes
ven a jugar conmigo en las orillas
junio, 2010.
